martes, 30 de julio de 2013

Dedicado a...

Empecé a sentir cosas que nunca antes sentí,
indescriptibles, inolvidables, malsonantes.
Abracé el placer de un acorde bien interpretado,
me abrí al destino jamás truncado
y le hablé a Caronte de ti.
(Muy temprano)

Un buen rayo me partió en dos,
irreversiblemente, acaloradamente.
Desempolvé mi corazón apenas usado,
es como de primera mano,
y descorché el champán.
(O algo)

Cogí el toro por los cuernos de barro,
poco a poco y despacio.
Libré mi alma pesada y equilibrada,
se volvió tierna y enamorada
y las palabras encallaron en el sarro.
(En vano)

La perfección llamó a mi puerta,
llegó lenta, pero llega.
Tu todo inundó la esfera,
me engulló y encerró mi vergüenza
y Caronte me habló de ti.
(¡Qué extraño!)

Amarga y espesa fue mi existencia
hasta que tú llegaste a ella.
Maldigo el día en que fuiste una estrella,
bendigo el día que caíste del cielo
y aterrizaste en la Tierra.
(¿Te hiciste daño?)

Cabalgué haciendo eses hacia un callejón extraño
en el que nadie me estaba esperando.
Suerte de mapa
que te trajo a este lado de la plaza,
y maldito fantasma.
(¡Qué plasta!)

Arreglé mis problemas con el diablo,
se fueron cuando te vi cantando.
Me arrimé al abismo del científico árbol,
ignoré a cuantos me habían ignorado
y te miré despacio.
(Ya he acabado)


lunes, 15 de julio de 2013

Mis películas 4

Y ahora dos géneros muy diferentes que casi nunca han coincidido (salvo casos muy raros como Siete novias para siete hermanos).


CINE MUSICAL: Dancer in the dark (2000)

Esta me parece una de las mejores películas que he visto y es de los pocos (poquísimos) musicales que metería en un top ten de películas. En esta película Lars Von Trier, junto con Björk, traza una historia tenebrosa y durísima a través del género más alegre y dicharachero que existe. Es una película que te horroriza mientras la ves, es muy contundente y directa, sin aderezos (reminiscencias del Dogma 95); pero que ya pasado el chaparrón te invita a recrearla entera en tu cabeza, números musicales incluidos. A la zaga de esta película, que califico con un 10, van Chicago con un 8 y el mediometraje que acabo de ver (15-08-2013) Dr. Horrible’s sing-along blog con un 9.


CINE WESTERN: Sin perdón (1992) y El bueno, el feo y el malo (1966) ex aequo


Esto lo podría resumir en dos palabras: Clint Eastwood. Pero en realidad son otras dos palabras las realmente merecen la pena: Sergio Leone. Que los italianos, españoles y alemanes revolucionaran un género tan americano como este tiene su mérito; y más aún que Europa sea la cuna de todo el cine de Eastwood, esto hasta me enorgullece. En fin, no me voy a deshacer en elogios a Clint porque eso está de más. Sin perdón un 10 y El bueno, el feo y el malo un 9.