domingo, 24 de noviembre de 2013

Bonus track

Nació. Creció. Maduró. Se pudrió. Murió. Le lloraron. Se hizo famoso. Lo alabaron. Ojalá lo hubiesen conocido. Murió pobre, lástima. Ahora todo el mundo se ha forrado a su costa. Pues nada. Ojalá levantase de entre los muerto y asesinase a todos. Lástima.

viernes, 15 de noviembre de 2013

La canción del cisne muerto y la tortuga malcriada

Las palabras vacías huyeron con el viento
y chocaron con la barrera del sonido,
sin tiempo o forma de hombre tan fornido,
que reposaba en la baldosa del tormento.


Volumétricas rocas ordenadamente apiñadas
Con metálicos reflejos, y vidriosos,
se alzan como montañas en aquel andrajoso
lugar, atestado de personas sublimadas.


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Armoniosas, voluptuosas y aderezas ninfas
que, de tanto cantar y bailar con frenesí,
han caídos muertas en la tumba carmesí
y han sido arrulladas por las trasparentes linfas.


¿Dónde están las cobayas de laboratorio?
¿Qué pasó con todas las medicinas?
¿Cuándo hallaré mi sitio en esta cruel mina?
¿Por qué me visten con este enorme supositorio?


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Los ladridos de los perros han callado,
el viento fresco se ha ido con el ídem
y ha dado paso a los grisáceos pastiches
de las almas huidas de nuestros cuerpos, abandonados.


Los dragones huyen con rapidez y celeridad,
ahuyentados por el dormido rebaño de ovejas
que hacen oídos sordos a nuestras quejas
y mantienen la vida muerta, sin claridad.


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Paraíso de ratas y ladrones con traje,
desalmados y ambiciosos diablos
dueños de lo verde y multicolor, ¡diablos!
Lástima de humanidad sin coraje.


Retumbando los tambores se alejan,
dando por conquistada esta explanada,
muerta, árida, maldita y arrasada;
las trompetas, sin embargo, se acercan.


¿De dónde venimos en realidad? De la nada.
¿Cómo somos verdaderamente? Infelices de remate.
¿A dónde vamos sin remedio? ¡Al infierno, qué disparate!
¿Quiénes somos realmente? Gente muy necesitada.




















.,,..,.,..,,..,.,..,.,.,..,,,.,.....,,.,.,.,.,.,.,.,.,.,. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Borradores para novelas inclasificables

-Tómate el tiempo que quieras, chaval. El tiempo aquí no fluye. Podemos tirarnos toda la eternidad aquí que nada va a pasar fuera.

-P… y…  Eh….uf…

-Pues es lo que viene a ser el limbo, ¿sabes?

-Er… yo… tú…pero…

-Venga, sigue así que un año de estos ya vuelves a hablar bien. Bueno, año no, que por aquí el tiempo está de vacaciones.

-¿Eres mi tatarabuelo?

-Sí.

-¿Y por qué no hablas como hace un siglo?

-¿En serio? ¿Sólo se te ocurre eso? ¿Nada de “¿cómo es el Más Allá?” o “¿dónde estoy?”? Estos jóvenes…

- Pero…estás muerto, ¿verdad?

El viejo, al que ya podemos llamar oficialmente Godofredo sin quitarle suspense a la trama, aplaudió con sorna.

-Bravo, bravo. ¿Lo has descubierto tú solito?

-¿Estoy muerto?

-No. Sólo inconsciente. Le diste un buen guantazo a ese animal.

-Entonces… ¿Qué hago aquí?

-Ahora mismo hablar conmigo.

-¿Pero cómo he llegado aquí?

-Yo te traje. Quería advertirte de que me voy a aparecer como fantasma en la tierra y sólo tú me podrás ver.

-Ya, bueno, gracias por el avi… ¿Que tú qué?

-Ya te contaré allí con más calma, pero consideraba necesario que no te llevases el susto allí, ya que podrían meterte en un manicomio o algo así. Así que hala, avisado estás.

El viejo Godofredo volvió a convertirse en una figura encapuchada y empezó a irse hacia lontananza transformándose en una mancha negra en contraste con el colorido cielo multicolor.

Arturo, por su lado, se agachó de cuclillas y se frotó la cara con las manos.

-Esto es un sueño…esto es un sueño…

Se dio más de un coscorrón en la frente con sus propias manos al son de unos gritos que decía “¡Despierta! ¡Despierta!”.

Y despertó. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

MANIFIESTO COMUNICÓLOGO


Bases, principios, directrices, derechos y deberes de los comunicólogos.


1. La comunicología no es la definición de la palabra que da la RAE, ni una religión, secta u organización jerárquica. Se asimila más a una comuna hippie.

2. En la comunicología se recogen los siguientes campos: cinematografía, música, televisión, literatura, radiofonía, fotografía, arte pictórico, la procrastinación en Internet y el arte de hacer el ridículo. Ninguno de los campos excluye a otro. El verdadero comunicólogo profesa todos. El verdadero comunicólogo no existe, son los padres.


Iniciación a la comunicología.

Proceso de inserción en la comuna comunicóloga.

3. Cualquier persona tiene el potencial de ser comunicólogo. Debe cumplir al menos cuatro de los siguientes requisitos:

            3.1. Devoción: debe ser amante de al menos uno de los campos nombrados en 2.

            3.2. Diversión: debe haber acudido a al menos una fiesta organizada por un miembro de la comuna.

            3.3. Conexión: debe participar en un grupo de whatsapp formado por otros comunicógos a fin de estar siempre en comunicación.

            3.4. Resistencia: debe haber visto El nacimiento de una nación, de Griffith. Tendrá un nivel superior si ha visto Andrei Rublev entera. Aunque es inútil porque no hay niveles.

            3.5. Aplicación: debe ser estudiante de Comunicación Audiovisual. No vale ninguna otra carrera, ninguna.

4. Nunca será necesario que un nuevo miembro supere ninguna prueba o tipo de novatada. Sin embargo, si la persona en cuestión así lo desea, no podrá poner objeciones a las pruebas de los miembros más veteranos. Esta prueba podrá servir de sustituto a la carencia de algún requisito explicado en 3. Los comunicólogos son, por definición, unos cabroncetes.


Desarrollo de la comunicología.

Obligaciones y derechos de la persona comunicóloga.

5. Una vez ingresado en el grupo, cada individuo será libre de hacer lo que le plazca. Se recomienda el visionado de películas, series de televisión o exposiciones de arte, así como la lectura de libros, novelas gráficas, cómics y tebeos o la audición de cualquier tipo de música o programa de radio. No hay nada prohibido. Se puede practicar sexo. Se puede practicar el onanismo. Por favor, practicad el onanismo.

6. El individuo comunicólogo debe ser absurdo y surrealista. Por favor, si ve que usted no lo es, participe de las conversaciones absurdas del resto de comunicólogos para salpicarse de este arte. O váyase a su casa y practique el onanismo. Si no sabe lo que es, limítese a amarse a usted mismo muy fuerte.

7. El o la comunicólogo o comunicóloga siempre debe estar feliz. Si esto no se cumpliera, el resto de miembros de la comuna deben hacer lo posible por sacarle la sonrisa al miembro doliente. Preferiblemente mediante bromas y preceptos absurdos o relacionados con algún campo de 2. 

8. Los comunicólogos deben estar siempre, no importan las circunstancias o los avatares de la vida, rectos como pollas. Este es un principio tanto indiscutible como absurdo.

9. Los comunicólogos acudirán siempre a las clases universitarias, a menos que no les apetezca.

10. Los comunicólogos tendrán la obligación de acudir al cine al menos una vez a la semana. A menos que no tengan dinero, o no les apetezca.

11. Todos los comunicólogos acudirán a la llamada de Eloíííííííííííí.

12. Quienquiera que se tome estos preceptos al pie de la letra disfrutará de una vida mucho más absurda, surrealista y feliz de lo que ha vivido hasta el momento. A menos que no le apetezca, en ese caso será feliz igualmente.

13. Cada comunicólogo o comunicóloga podrá adherirse al árbol genealógico de la comuna.


Finalización de la comunicología.

Proceso de salida de la comuna comunicóloga.

14. No se puede. En realidad sí es una secta.

15. Para salir hay que morir. A picotazos.

16. La única forma de salir vivo de aquesta secta, perdón, comuna es gritar DRAMA y huir corriendo de donde quiera que se esté trotando cual cuadrúpedo, bailando como Shakira sin música y croqueteando en la cama hasta el fin de los tiempos. A la vez. El resto de comunicólogos, para aprobar esta huida han de aplaudir dando la mano al de al lado. Es preferible tener una grabación de estos hechos para probar que efectivamente ya no se forma parte de esta secta, perdón, comuna.



Anexo.


17. Todos los comunicólogos pueden sumar los preceptos que quieran a este manifiesto siempre y cuando sea respetuoso con el medio ambiente. Todas las veces.

viernes, 1 de noviembre de 2013

60

¡Oh, delicioso y paranoico otoño!
¿Cuántas cabezas más vas a cortar?
¿Cuántas almas has conseguido desarmar?
¡Oh, lluvioso y frío otoño!

Ríos de misceláneos pensamientos recorren la explanada
fría y descompuesta en materiales otoñales,
marrones de tristeza, y lúgubres canales
abiertos en un destello violeta, misteriosa entramada.

¡Oh, delicioso y paranoico otoño!
¿Cuántas cabezas más vas a cortar?
¿Cuántas almas has conseguido desarmar?
¡Oh, lluvioso y frío otoño!

Fluidas lágrimas abigarradas en un escenario opaco,
maltratadas por el tiempo que en mí estuvieron encerradas,
fluyen por fin por los cauces de cara demacrada,
esperando ser absorbidas por el filtro de un cigarro de tabaco.

¡Oh, delicioso y paranoico otoño!
¿Cuántas cabezas más vas a cortar?
¿Cuántas almas has conseguido desarmar?
¡Oh, lluvioso y frío otoño!

Destellos grises de felicidad fingida,
abstraída por una alienación cognitiva,
rezuman por los poros de piel corrosiva
convertidos en vapor de sal y pimienta podrida.

¡Oh, delicioso y paranoico otoño!
¿Cuántas cabezas más vas a cortar?
¿Cuántas almas has desarmado ya?
¡Oh, lluvioso y frío otoño!
¿A caso esta desdicha es solo para mí,

o se la guardas a alguien más?